Conseguir excelentes calificaciones puede parecer imposible cuando llevas mucho tiempo postergando el estudio o teniendo malos hábitos. Sin embargo, conseguir buenas calificaciones sin tener que abandonar el resto de tu vida es completamente posible cuando tienes la rutina correcta.
Incluir nuevos hábitos positivos en tu vida estudiantil te permitirá descansar más, reducir tu estrés además de mejorar tu rendimiento académico. Si te interesa lograrlo, en este artículo te compartimos los 10 hábitos de estudio que sí o sí debes implementar.
Antes de empezar a definir cómo y dónde estudiar es importante que tengas muy claro el porqué lo estás haciendo. Ya que tener claro tu objetivo final te ayudará a mantenerte motivado en el estudio. Esto tiene que ir acompañado de metas por cada sesión de estudio, las cuales te ayudarán a saber si la sesión fue exitosa.
El estudio empieza desde el salón de clases, por lo que pedir que “te compartan luego la presentación” y solo dedicarte a estudiar cuando se acerca el examen, no es el mejor hábito. Por eso te recomendamos tomar algunas notas de lo más importante que viste en clase, expertos sugieren que lo hagas a mano para ayudar a tu cerebro a aprenderlo.
Más allá de solo hacer apuntes bonitos y ordenados, tus notas deben ayudarte a la hora de estudiar. Puedes elegir entre distintos formatos de toma de notas como el método Cornell, el método del mapa mental, e incluso el de las tarjetas o flashcards.
Tener un espacio fijo y exclusivo para el estudio te ayudará a concentrarte con mayor facilidad, preparando a tu mente para estudiar tan pronto te encuentres en él. Puede que prefieras tu escritorio en casa, una cafetería o la biblioteca, saber dónde estudiar hará todo más fácil.
Tener un escritorio limpio y ordenado te ayudará a concentrarte en tus lecciones y a facilitarte las sesiones de estudio. Por lo que es fundamental mantener buenos hábitos de limpieza, es decir, ordenar tu espacio después de cada sesión para empezar la siguiente con la mejor actitud.
La concentración es fundamental para poder memorizar con facilidad. Es por ello que necesitas tener un método de enfoque que te funcione, como el método Pomodoro, el de bloquear las aplicaciones que te distraen en tu cel o el de tener sonidos blancos de fondo.
Cuando existen muchas lecciones por aprender, es fácil dejar todo “para la próxima”, lo que terminará por crear un efecto de bola de nieve que volverá el estudio algo abrumador. En ese sentido puedes utilizar la regla de los 2 minutos del libro “Hábitos Atómicos”, ayudándote a fomentar el hábito del estudio poco a poco.
Estar constantemente estudiando sin un incentivo a corto plazo puede desmotivar con facilidad. Por lo que te sugerimos crear un programa de recompensas donde obtengas algo que te gusta a cambio de tu esfuerzo en el estudio. Como una salida con amigos luego de muchas horas de estudio, lo que te inspirará a seguir esforzándote.
Tener definido cuándo estudiar reducirá la carga mental de siempre estar pensando en tus clases o tus pendientes de clase, lo que podría agotar tu mente rápidamente. Permitiéndote participar en otras actividades en el campus, como grupos estudiantiles o equipos deportivos, importantes para tu formación.
Desconectarte de tus estudios de vez en cuando es clave para mantener un estilo de vida balanceado entre escuela y actividades personales. Por lo que no dudes en revisar la oferta de actividades extracurriculares, importantes para adquirir las habilidades blandas que tu futuro profesional necesita.
Sin duda, la clave para el éxito en la universidad es elegir la institución que te impulse a mantener hábitos positivos de estudio. Como la Universidad Anáhuac Querétaro, un espacio que te dará las herramientas necesarias para ser un líder de acción positiva, a través de clases y actividades extracurriculares. ¡Descubre nuestra vida estudiantil y vive la Anáhuac Querétaro hoy!