El mundo laboral ha cambiado radicalmente en contraste con lo que era hace unos años. En el pasado la figura de jefe en una empresa u organización solía ser autoritaria y radical. Se encargaba de ejercer miedo y presión en los trabajadores para “lograr” los mejores resultados. Lamentablemente los trabajadores estaban programados para llevar a cabo sus tareas bajo presión y no podían exigir nada.
